25 de julio de 2008

Pintxo de salmón con piña.

Un detalle


Lo fines de semana largos como el que hemos tenido en Madrid, vienen francamente bien para evadirte y olvidarte de algunas memeces y de aquellos que las generan.

Además ha venido mi hermana Tere que vive en Alzira y nos lo hemos pasado estupendamente, toda la mañanita del sábado lo pasamos de compras y por la noche cena con los amigos con un menú que pronto compartiré con vosotros.

Hoy toca este aperitivo que preparo especialmente para el I Concurso de MiblogdePinxos, Astrid espero llegar a tiempo.

Queda rico y es, como procuro siempre, fácil de hacer. También es de esos pintxos que se pueden preparar con antelación, lo que viene francamente bien cuando tienes que cocinar alguna cosilla más. Lo único que os recomiendo es poner el abrigo de piña un ratito antes de servirlo.

Los ingredientes:

- Salmón ahumado
- Queso tipo cremoso (he utilizado cebreiro)
- Una cucharada de pasas
- Una cucharada de miel
- Piña natural y un poco de azúcar

No pongo cantidades, dependerá un poco de cuanto relleno salga, a mi me gusta que se noten las pasas, salmón poco porque ya se hace la casa con él y la miel dependerá de lo dulce que sea cada uno.


Después de tener las pasas en remojo un par de horas, en agua o algún licor, las escurro y las pico muy menuditas. En un cuenco pongo el queso de cebreiro (un gallego tierno delicioso), una loncha de salmón también muy picadita, las pasas, la miel y lo mezclo todo.


El relleno

El salmón lo corto en tiras que voy rellenando con la mezcla anterior como si fuera un canelón y los reservo en el frigorífico.


El rollito de salmón

Pelo la piña y corto láminas finísimas, si se tiene un cortafiambres sería fantástico, o una mandolina, o simplemente con cuidado y paciencia. Para caramelizar la piña pongo una sartén al fuego con un poco de azúcar, una pizca de vainilla en polvo (optativo) y unas gotas de limoncillo verde (o amarillo) para que el caramelo no cristalice, coloco las láminas de piña y dejo que se vayan caramelizando a fuego muy lento no quiero que se quemen, ya que le daría un cierto sabor amargo al pintxo poco interesante.


Enrollando la piña

En el último momento, para que el salmón no se ablande demasiado ni coja excesivo sabor a su piña, repito con ella lo mismo que hice al principio con el salmón, enrollo y sujeto con una pequeña brocheta, aunque no es imprescindible ya que la piña no es tonta y se queda totalmente abrazada al salmón. Por encima unas gotas de aceite de oliva mezcladas con una pizca de vinagre de Módena, repito “gotas”, ya tiene suficientes sabores.


Con azúcar glas

Otros, los he acompañado con una lluvia de azúcar glas por encima, ni que decir tiene que estos no llevan ni aceite ni vinagre.

No sabría decir cuales me gustan más.

23 de julio de 2008

Mi primer mal rato con otro blog

No se si es cabreada o indignada como me siento ahora mismo pero no puedo esperar a mañana para expresar esta rabia. Llevo algo más de un año con todos vosotros y nunca me había pasado algo parecido. Os lo cuento ahora mismo.

Es mi hora de visitas y como en un par de blogs amigos he visto una cara nueva he decidido entrar a curiosear, y de pronto: ¡Dios! ¡Esta foto es mía! Eso sí con el nombre muy bien quitado, ni siquiera borrado, sencillamente la ha cortado por la parte de abajo. Me estoy refiriendo a El buen Yantar de Sefa que ha utilizado en su receta Flan de arroz la foto que utilicé en mi arroz relleno.

No se si sabrá que estas fotos están bajo una licencia Reconocimiento-No comercial-Sin obras derivadas 2.0 Genérica, por lo que espero que o bien retire mi foto o la publique tal y como la tengo subida en mi flickr reconociendo que no es la autora.

Espero que se me pase un poco el cabreo así que voy a dejar de escribir por hoy.

20 de julio de 2008

HEMEC # 24 Melocotón relleno, un dulce contraste

Un detalle

Después de mucho pensar que preparaba con melocotón, me he decidido por un aperitivo que hacía tiempo que no preparaba.

Es fácil, fresquito, todo lo barato que quieras y como siempre lo más importante, que despierte los sentidos, bueno, a lo mejor estoy exagerando, pero hasta a Mami, que era más purista a la hora de comer que Antoine Ego, le encantaba.

No recuerdo como llegó a mis manos esta mezcla, si recuerdo los diferentes rellenos que han compartido fiesta con el melocotón. Siempre sencillos, o no, depende de la coyuntura económica del bolsillo de cada uno en el momento de prepararlos.

Los ingredientes de hoy:

- Melocotón en almíbar
- 1 lata de una buena ventresca de atún en aceite de oliva
- Mayonesa
- 3 tomates secos en aceite

Hasta aquí todo sencillo, y más sencilla aún la preparación, lo que hace innecesarias más fotos.

Los ingredientes

Lo primero es poner a cocer a fuego muy lento el almíbar para que se reduzca hasta la mitad, mientras corto un trocito a cada melocotón para dejar una superficie plana que haga de base.

Con una mitad de melocotón y los trocitos anteriores de la base, hago un picadillo. Pico también los tomates secos, y mezclo estos dos ingredientes a los que añado la ventresca bien escurrida de su aceite. Pongo un poco de mayonesa, no demasiada, con cuidado para que la ventresca quede bastante entera.

Rellenos los huecos de los medios melocotones, encima de unos pongo media guinda roja en la otra mitad una anchoa. Añado un hilillo de aceite al almíbar, ya reducido, y unas gotas de vinagre de Módena, y con esta mezcla riego un poco encima de cada melocotón.

El emplatado

Se pueden rellenar también con chatka, ese delicioso cangrejo ruso, pero sólo cuando se trate de una celebración importante, lo digo por el precio de la latita. También se puede sustituir por unas barritas de surimi, ya sé que no es lo mismo, pero da el pego y no queda nada mal.

Estos, con su ventresca, han quedado deliciosos.

13 de julio de 2008

Panecillos rellenos


El detalle

A veces, por no decir siempre, cuando voy al mercado me envicio y no pienso en la capacidad de mi congelador, lo que me ocasiona más de un problema. Un problema que me obliga a pensar que hacer con lo que he tenido que dejar fuera para que no se eche a perder.

Lo primero que saqué fue una bolsa llena de unos bollitos de pan que había hecho hace un par de semanas, que por cierto me salieron muy pequeños, los congelé pensando que en algún momento me serían útiles. También saqué un paquete de gambas pensando que estaban crudas, gran error, eran cocidas y bien buenas, pero ya cocidas no formaban parte de lo que tenía pensado para ellas al descongelarlas. También dejé fuera, por despiste, un paquete de salmón ahumado.

La comida del sábado ya estaba hecha, la cena para mis amigos también estaba decidida, es más, tengo ya en la nevera la cena del lunes. Hasta aquí todo bien, sin problemas, pero ¿qué hacer con los panes, las gambas y el salmón? ¡Aperitivos! Pero tenía que hacerlo de tal forma que el pan no se quedara blandengue para la noche, y entonces se me ocurrió una sencilla solución que os cuento, y que además voy a enviar para participar en el I Concurso de MiblogdePinxos organizado por Astrid.

Los ingredientes sencillisimos:

- 6 mini bollitos de pan
- 2 rodajas de piña natural muy picadita
- Unas 18 gambas cocidas
- Juliana de diferentes hojas para ensalada
- Mayonesa

Lo primero que hice fue cortar el sombrerillo a los bollitos de pan y reservarlos. Vacié toda la miga que pude para dejar el máximo de hueco para el relleno. Llegó el momento de freír los panes, sin que se quemen demasiado y sin olvidar sus sombrerillos, los pongo sobre papel de cocina y dejo que escurran todo el aceite posible.

El pan vacío y frito

Pico los demás ingredientes, reservando 6 gambas enteras para el adorno. Añado la mayonesa, no demasiada para que no resulten empalagosos y relleno los panecillos.

La mezcla para el relleno

Coloco encima una gamba entera, sobre ella, una perla de ketchup para dar color, y el sombrerillo a un lado por si una buena faena nos obliga a un brindis.

El emplatado

Han quedado vistosos, y lo principal, muy crujientes, ya que al no llevar excesiva mayonesa no le ha hecho perder ni un ápice de su textura al pan frito.

Por cierto, mi amiga Pepa, la cocinera de verdad, ya tiene blog propio, lleva sólo unos días, y como sé lo gratificante que es cuando estás empezando recibir visitas os dejo el enlace a su blog pepacooks, veréis que sus comienzos no defraudan nada de nada.

Pepa, bienvenida y mucha suerte.

6 de julio de 2008

Patatas al ajo cabañil con bacalao

Detalle


Hace unos días leí en el blog de Alicia que le faltaba una receta de Murcia, otra de Melilla y otra de Ceuta. La de Murcia la tenía muy clara patatas al ajo cabañil. Me las contó mi amigo Ricardo hace más de… bueno digamos que hace mucho tiempo. Ricardo no es murciano, es de Valladolid, castellano puro, pero sí que ha pasado grandes temporadas en Murcia. Una de las muchas cosas buenas que tiene Ricardo es que era muy cocinilla, gran suerte para mí, ya que me contaba todas las recetas que iba aprendiendo, menos mal (para los dos) que yo las apunto todas. Hoy por hoy si necesita hacer alguna de la que me contó en su día, no tiene más que recurrir a mis archivos cuaderniles.

He utilizado el ajo cabañil para patatas, con pollo, pescado, espléndidas tmbién con chuletas de cordero. Hoy las he preparado con unos lomos de bacalao confitado. Es una receta super sencilla, el resultado es un plato único muy rico.

Es posible que el sábado próximo prepare un postre melillense, este fin de semana he estado en Valdemanco haciendo, o mejor dicho, viendo a Juan hacer quesos, maravilloso su queso de oveja de leche cruda, pero esto os lo cuento en unos días.

Lo que quiero decir es que, sábado y domingo fuera de casa, no me ha dejado tiempo para estar por la cocina.

Y vamos ya con los ingredientes:

- 3 lomos de bacalao desalado
- 3 patatas picadas como para tortilla
- 2 ó 3 dientes de ajo
- Perejíl y un poco de romero
- 1 vasito pequeño de vinagre de vino
- 1 vaso grande de agua
- Sal y aceite de oliva virgen

Los ingredientes

El bacalao lo pongo a confitar con el aceite de oliva a fuego lentísimo. Cuando lleva unos minutos apago el fuego y dejo que se termine de hacer dentro de la sartén.

El bacalao

Las patatas las voy friendo a fuego lento como si fueran para tortilla.

Las patatas fritas

Mientras machaco el ajo, el perejil y el romero con una pizca de sal, añado en el mismo mortero el vinagre y el agua, lo reservo.

El majado

Cuando están bien fritas, les quito prácticamente todo el aceite y en la misma cazuela añado la mezcla que tengo en el mortero, dejo que cueza unos minutos, pocos. Encima coloco el bacalao, tan sólo para que absorba el aroma que desprende la mezcla que apenas debe cubrir las patatas, ya que no tiene que tocar el caldo de cocción.

El ajo cabañil sobre las patatas

Ahora al bacalao, le quito la piel y separo sus lascas. Voy montando el plato. Pongo una base de patatas, otra de bacalao, otra de patata, más bacalao y la última de patatas. Por encima un poco del aceite de bacalao que he ligado un poco, sin llegar al pil pil, y otro poquito del ajo cabañil. No pecaré de falsa modestia y os diré que estaba buenísimo.

Emplatado

Una aclaración, ya se que en la mayoría de los libros de recetas, el ajo cabañil no lleva ni perejil ni romero, pero a mi así me lo contó Ricardo y así me gusta hacerlas, y sinceramente creo que quedan más sabrosas.

1 de julio de 2008

Arroz caldoso

Un detalle


Disco duro muerto = Desastre TOTAL

Todavía no me lo puedo creer, todo lo que tenía escrito, todas las fotos ya preparadas, están todas missing. En el centro de "salud" han recuperado parte de la información, pero toda ella tiene el mismo nombre, eso sí, todo bien numeradito, del 1 al … ¿20000?

El día del suceso casi lloro, estaba enfadada con el mundo, con todo, y con todos. Después pensé… ¡es lo que hay! Y lo acepté. Toca empezar de nuevo, así que… aquí estoy, con las manos en la masa a empezar la obra.

Tenía pensado hacer unas sencillas chuletitas de cordero, por aquello de trabajar poco, pero ha resultado que el paquete que había en el congelador, que yo pensaba que eran chuletas, pues no, no eran chuletas, era carrillera de cerdo ibérico, y claro, no daba tiempo a que se descongelase, quizás el próximo fin de semana. Creo que ya toca que me salga algo bien ¿NO?

En vista de los acontecimientos, he preparado un sencillo arroz caldoso, no sólo porque me gustan más que los secos, es que para ser sincera creo que me salen mejor, además, o hago fotos de este rústico plato, o no tengo otro “fondo de archivo” para contaros.

Los ingredientes:
- ½ k de costillas de cerdo
- 1 pechuga de pollo
- 1 cebolleta
- ½ pimiento verde
- ¼ de un pimiento rojo
- 6 espárragos verdes
- 2 tacitas de tomate triturado
- 1 taza generosa de arroz bomba
- Caldo, o agua (lo que necesite)

Los ingredientes

En un recipiente bajo y amplio doro bien las costillas troceadas, cuando están bien doradas las retiro del fuego y las reservo. En el mismo aceite, doro el pollo que he cortado en tiritas, lo reservo con las costillas.

La carne sofrita

Pongo todas las verduras troceadas y dejo que se sofrían todas juntas a fuego lento. Añado el tomate triturado y sigo rehogando unos minutos más.

Mezcla de ingredientes

Añado el arroz, mezclo bien con las verduras y dejo sofreir medio minuto, es el momento de poner las costillas, el pollo, añadir el agua, o el caldo, remover y dejar que empiece a cocer, salar.

Mientras preparo un majado con:

- 2 clavos
- 4 ó 5 granos de pimienta blanca
- Nuez moscada
- Perejil
- Unas hebras de azafrán
- Una pizca de sal
- Un chorrito de aceite

Majaito

Antes de nada, envuelvo el azafrán en un poco de papel de aluminio, lo pliego bien y dejo que se caliente un poco al lado del fuego. Pongo todo, menos el aceite, en el mortero con un poco de sal, y a darle al mazo, cuando está bien majaito añado el chorro de aceite, remuevo. Cuando faltan unos 5 minutos, más o menos, lo incorporo a la cazuela, mezclo y dejo que termine de cocer.

Emplatado

Bueno, es un plato único que me ha sacado del apuro, es barato y no esta nada mal.