25 de enero de 2009

Tarta de tres chocolates

3 chocolates

Empezaré confesando que esta primera foto se la he pedido prestada a mi hija, ya que fue ella quien la hizo. El caso es que la encuentro preciosa, dónde lo que realmente resalta son precisamente los tres chocolates.


Ya hace algo más de un año que cambié de puesto de trabajo, lo que implica muchos cambios que no voy a contaros, tampoco quiero aburrir. Pero uno de esos cambios ha sido compartir la hora de la comida con parte de mis nuevos compañeros, aunque de vez en cuando sigo bajando a comer con mis antiguas compis, bueno con todas no, sólo con las que comía habitualmente, las que además, son amigas, Olga, Mariví, Marta, Julia, y Estefanía.

Disfruto cuando en esa hora no se habla de trabajo, que no es lo mismo que hablar de las cosas del trabajo, de esas que nos gustan a todos. También hablamos de cocina, faltaría más, sobre todo cuando se acerca Pepa a la mesa y se queda unos minutos con nosotras, pocos, enseguida la reclaman… no daré detalles, no quiero herir susceptibilidades.

Pues bien, hace unos días contó Estefanía que Pilar, su madre, hacía una tarta de tres chocolates que estaba buenísima, nos faltó tiempo para decirle que le pidiera la receta, porque, lo siento Estefi, pero es que tú de cocinar… el caso es que se portó bien y al día siguiente nos trajo la receta, que estaba escrita para termomix, pero como la mayoría de las que estábamos allí no tenemos ese aparatito, la pasé rápidamente al modo tradicional, lo que resultó bastante fácil dada la sencillez de la receta.

Ingredientes para la base:

- 1 paquete de galletas maría
- 70 grs. mantequilla
- 1 chorrito de leche
- y un molde desmontable (el mío de 26 cm.)

El resto de los ingredientes:

- 150 grs. chocolate negro
- 150 grs. chocolate con leche
- 150 grs. chocolate blanco
- 150 grs. azúcar
- 1 l de nata líquida
- ½ l de leche entera
- 3 sobres de cuajada

- cacao en polvo o chocolate rallado para decorar

ingredientes para la base resto ingredientes


Lo primero que hice fue triturar las galletas, añadir la mantequilla ablandada, un chorrito de leche tibia y mezclar muy bien hasta hacer una especie de pasta que puse sobre el fondo del molde, procurando esparcirlo muy bien por toda su base. Lo guardé en el frigorífico para que se endurezciera. Sólo un apunte a esta base, la próxima la haré con la mezcla de mi cheesecake, queda más durita, a mí, personalmente, me gusta más.


base de galletas


Lo segundo fue mezclar la nata con la leche, el resultado es litro y medio de mezcla que repartí en 3 partes, es decir ½ l para cada color de chocolate. Ahora empieza lo más entretenido, la preparación de cada color de chocolate, es sencilla, la única diferencia es la cantidad de azúcar que lleva cada uno de ellos.


En un cazo puse el chocolate NEGRO troceado, añadí el medio litro de nata y leche correspondiente, sus 75 gramos de azúcar un sobre de cuajada y a fuego lento hasta que el chocolate estuvo completamente disuelto, es importante que no llegue a hervir.


preparando el chocolate negro


Con cuidado lo volqué sobre el fondo de galleta y lo volví a dejar en el frigorífico para que se enfriara y la cuajada hiciese su trabajo, que para eso estaba donde tenía que estar.



el chocolate con leche

Vuelvo al cazo anterior, limpio, claro está, y repito la operación anterior con el chocolate CON LECHE, pero con 50 gramos de azúcar. Compruebo que la primera mezcla está ya cuajada y con mucho cuidado pongo esta nueva sobre ella y otra vez al frigorífico.


el chocolate blanco

Y la última capa con el chocolate BLANCO, exactamente igual que las anteriores pero con 25 gramos de azúcar. Y otra vez la misma operación, añadirla con mimo sobre la capa anterior y otra vez al frío hasta que esté totalmente cuajada.


chocolate rallado ralladuras detalle de cobertura

Sólo falta decorarla, yo añadí el cacao mezclado con chocolate rallado antes de quitar el aro del molde, después hice unas virutas con chocolate negro y listo.


la tarta

No sólo queda preciosa, es que está deliciosa, bueno, si te gusta el chocolate, de no ser así, este no es tu postre...



el emplatado

No me queda más que darle las gracias a Pilar y pedirle que si tiene más recetas de este tipo estaré encantada de probarlas.

18 de enero de 2009

HEMEC # 29 Rossejat

detalle

“Ranchos de a bordo” la cocina de nuestros pescadores.
Texto y adaptación: Cristino Álvarez.
Obra realizada a partir de las 122 recetas de ranchos de a bordo recibidos de todo el litoral español y coordinado por la presidencia del FROM.

Tengo la costumbre de ojear libros mientras escucho la tele, claro que si lo que quiero es leer no lo hago delante de un televisor, y este es uno de esos libros de historia de la gastronomía que ojeo a menudo, me encanta la historia de cada uno de los 40 ranchos que están dentro de él, es, sin ninguna duda, mucho más que un simple recetario de cocina.

Están representadas todas las comunidades con litoral marítimo nacional, al final del libro viene una relación de las 122 recetas de ranchos recibida, entre las que se encuentran las 40 publicadas.

Creo que no exagero si os digo que tengo algo más de 400 libros de gastronomía, me resultaría muy difícil elegir uno como el mejor de todos, por eso mismo practico de forma frecuente estas ojeadas que me sirven para recordar lo que he leído hace años, este vicio hace que siempre haya uno o dos de estos libros sobre la mesita que hay delante de la tele .

Y ojeando, ojeando, apareció el “Rossejat”. Plato de Cataluña, dónde uno de sus ingredientes son los calamares, ya que admite bastantes variantes porque (como dice el autor) dependen de la disponibilidad del producto y de la imaginación del cocinero, en este caso a la cocinera se le iluminó el semblante al ver la foto de la página izquierda “calamares”, y aunque no estaba buscando nada en especial encontré algo muy especial para este HMEC.

Os voy a poner los ingredientes tal y como vienen en el libro, añadiré alguno propio y entre paréntesis mis cantidades y mi suquet* particular, ya que el caldo para preparar este plato es parte fundamental:

- 500 g de fideos gordos o de arroz (300)
- 1 k de calamares pequeños (uno grande)
- 4 pimientos verdes (3)
- 6 dientes de ajo (4)
- Aceite de oliva
- Caldo del suquet* (caldo de pescado)
- 2 carabineros (esto es propio)


ingredientes

Para el caldo:

1 zanahoria, 1 puerro, 1 ramita de apio, 1 hoja de laurel, la cabeza y espinas de una pescadilla gorda.

sofrito para el caldo de pescado

Primero he rehogado las verduras, he añadido el pescado y lo he cubierto de agua, al final le he añadido un caldo de carabineros que tenía congelado. Lo he colado y reservado.

En una cazuela con aceite de oliva sofrío los dientes de ajo enteros y sin pelarlos, añado los pimientos verdes en trocitos.

sofreír el pimiento y loe ajos

Añado los calamares y los fideos, sin dejar de dar vueltas hasta que el rossejat esté en su punto, es decir bien dorado pero sin quemarse.

sofreir calamar y el fideo

calamar y el fideo ya sofrito

Lo cubro de agua y lo dejo cocer unos 20 minutos. A mitad de cocción hay que probar el punto de sal. El rossejat debe quedar bien espeso, los expertos prefieren que quede algo pegado en el fondo.

all i oli all i oli aclarado

Mientras he preparado un all i oli como me enseñaron en Valencia, ya sé que el auténtico no lleva huevo, aunque este lleva una yema. También me contaron que estaba en su punto cuando se hacía una bola, eso quería decir que no admitía más aceite, y si quería aclararlo para que no quedara tan fuerte y tan espeso debía añadir un chorrito de leche templada. Insisto, este es el all i oli que YO preparo desde hace años y está francamente bueno. La cantidad de ajos dependerá mucho del cocinero.

emplatado

El resultado ha sido espléndido, es un plato sencillo y fácil de realizar.

*Suquet: plato marinero catalán a base de diferentes pescados elaborado por los pescadores tanto a bordo como en las playas. Al caldo sobrante se le añadía más agua para elaborar el rossejat o el pistonat.

10 de enero de 2009

Arepas con huevo perico

detalle



Aprendí a hacer arepas con mi sobrina Carola. A ella se las había preparado una amiga ecuatoriana, le gustaron tanto que le faltó tiempo para decírmelo y a mí para prepararlas. La receta me la dictó Tere por teléfono y las hice, no estaban mal, pero tenía la impresión de que algo fallaba, me resultaba dificilísimo manejarlas sin que se rompieran y además me pareció algo seco y duro, así que ahí terminó la experiencia.

Pero este pasado verano, durante mi estancia en Alzira, nos pusimos a prepararlas, y menos mal que fue ella, Carol, quien hizo la masa mientras yo miraba porque no tenía nada que ver con las que había hecho la primera vez con la receta telefónica. Las medidas eran bastante diferentes y faltaba un ingrediente que ayuda bastante a ligar la masa, aunque lo más importante creo que es acertar con la medida justa de agua.

La masa le quedó perfecta, pero no se como me las apañé para terminar en la cocina friendo de una en una todas las arepas, y como no, también preparando el huevo perico. Admito que mereció la pena, quedaron buenísimas.

Por eso me he animado a prepararlas y compartirlas, pero si algún venezolano u otro nativo de algún país donde también se tomen encuentra algún error en su elaboración, estaré encantada de tomar buena nota de sus correcciones.

Ingredientes para las arepas:

- 2 vasos de harina de maíz blanco (o amarillo)
- 2 ½ vasos de agua
- Sal y pimienta generosa
- 1 cucharada de mantequilla líquida
- Aceite para freírlas



ingredientes para la masa

Con estos ingredientes salen unas 10 ó 12 arepas.


amasar a mano ayudarte con la maza

Mezclo la harina con el agua, la sal, la pimienta y lo amaso bien con las manos, aunque esta vez me he ayudado un poco con esta especie de mazo que me trajo Carol de La India, no recuerdo el nombre, pero en aquel país lo utilizan para amasar sus panes.


añadir la mantequilla liquida la bola de masa

Cuando está bien integrado añado la mantequilla y sigo mezclando, hasta tener una masa que me permita hacer una bola sin que se pegue a las manos. La dejo reposar unos 30’.


Con estas cantidades se rellenan, y bien rellenas, unas 6 arepas.

Ingredientes para los huevos pericos:

- 4 huevos
- 2 ó 3 tomates maduros
- Sal y pimienta generosa
- Aceite



¿Qué es el huevo perico? Algo tan sencillo como tomate natural picado y ligeramente frito al que se le añaden huevos enteros sin batir.


tomate troceado


Lo primero que hice fue pelar los tomates y retirarles todas las semillas, picarlos en cuadritos pequeños y reservarlos en un colador, esto del colador es cosecha propia, cuanto menos agua les quede, más ricos.Los huevos en un plato con sal y pimienta esperando su turno.

Y ahora ¡A freír las arepas!



masa troceada


Corto un trozo con el que hago una bola más o menos del tamaño de una mandarina, la aplasto un poco con las manos y la coloco entre 2 plásticos, paso el rodillo con mimo y la aplasto procurando que no se rompa, se pueden aplastar sin el plástico pero la harina de máiz no facilita nada esta labor de estiramiento.



estirar las arepa arepa estirada


Pongo una sartén untada de aceite al fuego, cuando está caliente coloco con cuidado la arepa y dejo que se fría bien por un lado, pasados unos minutos le doy la vuelta y que se termine de hacer por el otro lado. Deben quedar bien cocidas o la arepa sabrá a harina cruda. Lo mejor es probar el punto con la primera, las demás son pan comido.



cocer en sarten arepas fritas


Cuando todas están bien fritas y sin amontonar para que no se ablanden unas a otras, me dedico a preparar el huevo perico.


preparar el huevo perico huevo perico


Lo primero salpimentar bien los tomates que tenía picaditos, lo segundo tener los huevos en un recipiente sin batir. Ahora pongo la sartén en el fuego con un poco de aceite de oliva, cuando está caliente es el momento de echar los tomates y sobre ellos los huevos, entonces se remueve como si fuera un revuelto y en cuanto el huevo esté cuajado, según el gusto, se retira del fuego.

Se reparte el huevo perico en el centro de cada arepa y se come así, sin más, calentito. Esta vez me he permitido añadirles queso rallado por encima.

emplatado


A mi me gusta plegarla y comerla como un bocadillo, pero el que quiera puede utilizar cuchillo y tenedor, aunque no es lo mismo.

También se pueden rellenar con carne con pimientos, y a la masa se le puede añadir queso cremoso, lo probaré en las próximas.

3 de enero de 2009

Bocaditos “de repente”

un detalle


Cuando era niña, pero muy niña, pasábamos todo el verano en el pueblo, nos íbamos en un tren que salía de Madrid por la noche y llegábamos a la Estación de La Rua sobre las 12,00 h del día siguiente, lo que significaba casi 12 horas de trenecito, y eso cuando había suerte y no tenía retraso porque entonces era de lo más normal. Pero a nosotros nos daba igual porque aquello era como una fiesta para Moncho (mi hermano) y para mí, se hacía largo pero no importaba ya que Mami siempre llevaba buenos bocadillos para matar el hambre y hasta el aburrimiento si era necesario.

Bien, el caso es que el nombre “de repente” me ha venido a la memoria gracias a aquel día en que nos íbamos a Petín. Mami me hizo en una tarde un vestido precioso con una tela en tonos grises y utilizó otra en color verde para los tirantes y un lacito zapatero que iba detrás, donde terminaban los botones y empezaba el frunce de la falda. Era precioso, me acuerdo de él perfectamente, y del nombre con el que quedo bautizado para siempre “el vestido de repente”.

También entiendo perfectamente a MacGyver, del que ya me creo todo, ¡hasta que sea capaz de hacer un helicóptero con un mechero! Por eso ahora debéis creeros que estos bocaditos han salido de media patata cocida... Os cuento.

Había cocido 2 patatas para preparar las cocas de patata que leí hace unos días en Alicia canelona y me dejaron fascinada, de esas dos patatas había sobrado media, ya que la cantidad necesaria eran 200 g, y como hoy comíamos de picaditas decidí hacer una ensaladita con ella. Hasta aquí todo normal en mí (Ya sabéis que no tiro casi nada). Llegó el momento de utilizar la patata y pensé (que peligro) ¿ensalada? Casi que no merece la pena... y empecé a aplastarla, según iba aplastando se me ocurrió ir añadiendo:

- 1 cucharita de queso cremoso
- 1 trocito de queso roquefort
- 1 lonchita de jamón serrano muy picadito

Con todo bien mezclado decidí hacer bolitas, 7, ni una más ni una menos, y fué en este momento cuando decidí hacer alguna foto por si quedaba rico.


la pasta de patata


Ahora tocaba rebozarlas pero ¡No hay pan ralladado! Pues algo había que hacer, así que metí en la picadora pan tostado y unas almendras crudas para envolver con esta mezcla las bolitas.


el primer rebozado


Tenía la impresión de que quedaban poco cubiertas para pasar por la freidora así que decidí pasarlas también por huevo batido y después otra vez por la misma mezcla. Y ahora sí, a freír en aceite bien caliente.


el segundo rebozadoel tercer rebozado


Como han quedado tan ricas y son tan fáciles y económicas de hacer no me he podido resistir a compartirlas. Os recuerdo que con esas cantidades sólo salen 7 bocaditos, de ahí la primera parte del nombre.


las 7 fritas


Por cierto, las cocas de patata han quedado como me las imaginaba, deliciosas.