26 de abril de 2009

Ambientes orientales

el emplatado

¡Ha vuelto a ocurrir! No se en que día vivo, otra vez se me ha pasado la fecha del HMEC, y mira que tenía unos hojaldres rellenos tan monos y tan ricos ellos, que le vamos a hacer :(
Prometo ser de las primeras en el próximo.

Después de este previo fracaso no me siento motivada para hablar de hojaldre, y es por ello que he elegido un plato que nada tiene que ver en ingredientes ni en preparación.

Mi hija es una enamorada de Japón y por supuesto de su gastronomía. No es la primera vez que he tenido que preparar sushi para ella y para Verónica (hasta julio en Lovaina). No soy una experta, ni mucho menos, pero pongo mucha voluntad en que por lo menos sea comestible, y creo que lo es, aunque nunca me he atrevido a colgar ninguno de mis sushis ¡Dios me libre! Con la de maestros que debe de haber por estos mundos no estoy dispuesta a recibir dañinos mensajes “anónimos” incapaces de aceptar los “errores” ajenos.

Pero si soy capaz de contaros este delicioso plato con un ambiente oriental lleno de color y de sabor. Más o menos será plato de fiesta según sea alguno de sus ingredientes.

Ingredientes:

- 1 pimiento rojo
- 1 pimiento verde
- 2 zanahorias
- 1 calabacín
- 1 berenjena
-1 manojo de espárragos verdes

Todas estas verduras, bien limpias y cortadas como para un desfile, las salteo por separado y las reservo.

las verduras

- 1 puerro
- 1 vasito de vino blanco
- Perejil
- Lomo de cerdo (también cortado para el desfile)
- 2 carabineros
- Fideos chinos
- Salsa de soja
- Sal y aceite de oliva.

Salteo el lomo de cerdo y lo reservo.

la carne

Sofrío el puerro al que añado un vasito de vino blanco y perejil picado, dejo cocer hasta que se evapore todo el vino.

el perejil y el vino

La mitad de este sofrito lo mezclo con la carne de cerdo, y la mitad de las verduras anteriores, añado un chorrito de salsa de soja y mezclo bien todos los ingredientes.

la mezcla

Con la otra mitad mezclo el resto de las verduras, más salsa de soja, y ahora añado los dos carabineros que ya tengo troceados y salteados.

los fideos

Cuezo los fideos siguiendo las instrucciones del fabricante y ya sólo queda mezclarlos con las dos preparaciones anteriores.

un detalle con carabinero un detalle con carne

No soy capaz de decir cual me gustó más.

19 de abril de 2009

Casi tortilla de patatas con vieiras

un detalle

Fin de semana de los que no cunden en la cocina, quiero decir en la mía. Ayer no cené en casa y hoy, domingo, también he comido fuera de ella, ¿y esto que significa?, sencillamente que no he cocinado nada de nada para compartir.

Por suerte guardo alguna cosilla para ir tirando, pero solo cuando puede merecer la pena, aunque roce la sencillez, como esta tapa.

En esta ocasión las vieiras eran tan buenas que no quería que se perdieran dentro de ninguna salsa o relleno, pero tenían que dar para que pudiéramos probarlas todos los que estábamos en la mesa. Éramos siete y estas tenían que ser simplemente una picadita más, cumplieron su función y fueron bien recibidas.

Ingredientes:

- En este caso 6 vieiras
- 4 cebolletas
- 2 puerros
- Un par de ramitas de perejil
- Una cucharada hermosa de manteca de cerdo y un poco de aceite
- Un vasito, de los de vino, de Pedro Ximénez
- Patatas

Las vieiras no necesitaron ninguna limpieza, ya vienen como la de la foto, venían con su DNI incorporado, origen Galicia.

la vieira

Las cebolletas y los puerros, todo muy picadito, dejé que se confitaran en el aceite con la manteca de cerdo a fuego lentísimo. Escurrí bastante y añadí el perejil picado y el Pedro Ximénez dejando que éste se evaporara lo justo.

manteca para la cebolleta

Frío las patatas en el mismo aceite, primero a fuego lento, cansino diría yo, dándoles al final un empujón de fuego fuerte, de este modo quedan morenitas y crujientes por fuera pero absolutamente cremosas por dentro. Las vieiras, cortadas en dos, simplemente salteadas con un poco del mismo aceite.

Cubrí el fondo de la fuente con las patatas, por encima la cebolla, y las vieiras dueñas de todo el campo.

el emplatado

Las humildes patatas y la llorona cebolleta se conviertieron en digna compañía de las nobles vieiras.

12 de abril de 2009

Empanada y Semana Santa

detalle


No es que estas fechas me recuerden a mi padre, pero sí es verdad que en Semana Santa siempre me acuerdo de él. Era un amante incondicional de las tradiciones y, como no, de las procesiones.

Las de Madrid creo que las he visto casi todas, por eso cuando hace unos días Paqui me preguntó si íbamos a alguna, mi respuesta fue un NO rotundo, lo siento, pero esa necesidad la tengo completamente cubierta desde hace años.

Moncho y yo siempre teníamos primera línea en las procesiones, a las que teníamos que ir porque había que ir. Siempre llegábamos a tiempo, papá era puntual para todo, de ahí que las primeras filas no me gusten nada porque por aquel entonces me acercaban más a aquellas imágenes que me producían un miedo incontrolado, era todo tan oscuro, o a mi al menos me lo parecía, y se hacía tan pronto de noche que estaba deseando que aquello terminara antes de haber empezado.

Por supuesto en casa se seguían todas las tradiciones de estos días, la vigilia, que en esta casa se respetaba desde el primer viernes de cuaresma, y donde mami se lucía con sus platos de bacalao, los escabeches de besugo (entonces estaba tirado de precio) las patatas con calamares y por supuesto, las torrijas.

No tengo nada especial preparado, en estos cuatro días he vagueado lo que no está en los escritos, por eso me parece perfecto para contaros un poco esta rica empanada de la que no hay más fotos que las de unos trocitos, pero os cuento el relleno que es lo que interesa.

Ingredientes:

- Masa, yo he utilizado la mía
- ¼ de pimiento rojo
- Atún en escabeche
- ½ barrita de mi cuit
- 3 cucharadas de mermelada de naranja
- Huevo batido

Es fácil y rápida, empecé a prepararla como a las 13,00 h y a las 15.00 h nos la estábamos comiendo, lo que hizo que sobrara bastante carne del plato principal, aunque eso no fue un gran problema ya que Raúl se llevó todas las carrilleras que sobraron, incluida la “mermelada” de calabaza que las acompañaba.

Primero hice la masa. En un bol puse el atún en escabeche (que había descongelado para otro menester y que no pude hacer por causas ajenas a mi voluntad y que os contaré otro día), añadí el cuarto de pimiento rojo frito (también descongelado para hacer compañía al atún). Lo que menos me apetecía era preparar un sofrito para ayudar a los dos ingredientes a ser resultones, no se me ocurría nada rápido así que fui otra vez al congelador, donde media barrita de micuit me proporcionó el tercer ingrediente. A golpe de cuchillo lo troceo como puedo y lo añado al bol, mezclo y pruebo, pero le sigue faltando algo. Tal y como va la historia no tiene mucha gracia, así que voy otra vez a la nevera donde un bote de mermelada de naranja (caserita de naranja valenciana) me mira y me dice ¿Yo? Y ¡Hala! Tres cucharadas que mezclo, relleno la empanada, la pinto con huevo batido y a cocer al horno, ni siquiera un pobre adorno sobre su superficie. Que puede ocurrir ahora ¿Qué sea incomible?


emplatado


Y resultó comible, deliciosa, ni dulce ni salada, pero más salada que dulce, suave y cremoso el relleno, donde los trozos de mi cuit podían saborearse.

5 de abril de 2009

Aperitivo con rango de entrada

un detalle

El día de San José tenía invitados y no me apetecía demasiado hacer mucha comida, o mejor dicho, hacer un plato principal, por lo que decidí preparar varias entradas o aperitivos. Algo más de un par quedaron de lo más sabrosas y hoy os presento una de ellas.

Es sencillísima, pero como hoy también he tenido invitados y no tengo es demasiado tiempo para decidir que os cuento, voy a tirar de archivo.

Por cierto, hoy he preparado una empanada de esas que ni por asomo piensas que puede quedar tan rica, pero el resultado ha sido increíble, ya sé que está feo que me tire flores a mi misma, pero ni por un momento pensé que el resultado fuera el que ha sido. No tengo fotos del proceso y seguro que si intento repetirla no saldrá igual por lo que puede que haga una foto de lo que ha quedado, os cuente el relleno y si alguno quiere probar…

Pero a lo que ibamos, este bocadito de hoy es una mezcla de sabores muy refrescantes que, a mi modo de ver, combinan perfectamente.

Los ingredientes:

- 1 mango madurito
- Salmón ahumado
- 1 aguacate

Para el relleno:

- 1 huevo duro
- 3 guindillas verdes (piparras)
- 8 aceitunas
- Un trocito de mango
- Y una cucharita de mayonesa.

Con todo esto muy picadito dejo preparada una especie de ensaladilla que reservo hasta el momento del montaje final.

La vinagreta:

- El zumo de una naranja
- 1 cucharita de mermelada de naranja
- 1 cucharita de miel
- 1 cucharita de mostaza
- Aceite y vinagre


Todo esto bien mezclado lo reservo también.

El aguacate lo machaco bien con un tenedor, le añado sal y una cucharita de mayonesa. El mango, después de pelado lo corto en láminas bastante finas, y poco antes de servir termino de prepararlos, de este modo la fruta no se quedará recocida ni el salmón blando.

el relleno

Sobre una mitad de cada lámina de mango puse una cucharita de la ensaladilla, otra cucharita de la pasta de aguacate, cubrí con la otra mitad del mango, encima un trozo del salmón ahumado y una pizca de mayonesa.

el montaje

Antes de llevarlo a la mesa lo rocié con un poco de la vinagreta y listo, más sencillo imposible.

el emplatado

¿Quizás demasiado sencillo?