29 de diciembre de 2013

aperitivos... navideños




Dos líneas, si, tan solo dos, bueno quizás tres, para contar un par de aperitivos para esta navidad. Son sencillos y muy, muy fáciles.

Prepare el relleno sin tener muy claro como iba a utilizarlo, pero después de probarlo no tuve dudas, un canelón... si, eso hice, pero claro, un canelón de aperitivo no me parecía demasiado apetecible aunque la idea me seguía gustando.

Hay esas berzas maravillosas que falan galego, que buenas han sido conmigo.

Tiras de berza cocida al vapor, finita, 2 o 3cm de ancho, unos 6 de largo, una cucharita de relleno y a enrollar... vaya, falta el relleno... ahí va.

Ingredientes:

- 2 puerros
- 1 cebolleta
- 30g de panchitos crudos
- 2 salchichas de cerdo frescas
- Aceite, sal


He quitado la tripa de las salchichas y he puesto la carne en una sartén con un poco de aceite, sin dejar de remover y separar  su carne para que esta quedara completamente suelta y bien hecha. Reservo.


La cebolleta y los puerros bien pochados. A esto añado los cacahuetes troceados y a esta mezcla le incorporo la carne de las dos salchichas que tengo reservada.


Después de rellenar los "canelones" de berza aun quedaba relleno y no estaba dispuesta a desperdiciarlo.



Unas tiras de pan de molde bien aplastado, un poco de aceite de oliva, un poco de queso crema, un poco de relleno y a enrollar. Ya tenemos todo prácticamente terminado.


Aceite bien caliente, pasta de tempura, una brocheta para ensartar esa divina berza, al calor unos segundos y listo.

Los de pan... sartén con un fondo de aceite y a tostar, encima de cada uno una cucharita de mayonesa con cúrcuma y terminado.


No exagero nada si os digo que merecen la pena, cualquiera de los dos. Eso si, hay que poner pocos o sobrara la cena ;)


15 de diciembre de 2013

Tarte à l'oignon de "la cajita de Nieves y Elena"

En la casa de mis amigas toca “las cocinas” de Nieves y Elena del blog la cajita de nieves y elena”. Difícil, muy difícil elegir, hay tanto…

He mirado y buscado mucho, pero desde que, por primera vez, leí esta tarta me quedé enamorada, nada raro, porque la cocina de esta pareja es una delicia, como ella.

Es una suerte ser su amiga, o mejor con mayúsculas “A M I G A”.

Son dos personajes tan diferentes que eso les hace más estupendas. Elena y Nieves, Nieves y Elena, tanto monta… aunque hay gran diferencia entre ellas, sin duda, pero nada malo, no, no, ni de broma.  Una es tan… y la otra un poco más… ¡Jijiji! Lo que quiero decir, sencillamente, es que las dos son estupendas, su cocina una delicia, su compañía genial y… ¡me encantan estas chicas!

Ingredientes:

1,5 Kg de cebollas
150g + un poquito  de mantequilla (también calculado a ojo)
Harina (hasta que absorba toda la mantequilla)
3 huevos
2 cucharadas de leche
100g de queso Emmental
Aceite de oliva (mantequilla en la original)
sal

Elaboración:

Preparamos la masa poniendo en un bol 150 gr. de mantequilla en pomada y añadiendo poco a poco harina hasta conseguir ligar toda la mantequilla. Luego se añaden 3 yemas de huevo, dos cucharadas de leche y una pizca de sal y se trabaja muy poco la masa añadiendo más harina, hasta conseguir una textura elástica. Hacemos una bola y reservamos en el frigorífico.

Esta masa es la que usa mi tía para la mayoría de sus tartas de relleno dulces o saladas. Según las necesidades, le pone dos o tres huevos.
Cortamos las cebollas en juliana.
En una sartén ponemos un buen chorro de aceite de oliva mezclado con un poco de mantequilla y rehogamos la cebolla hasta que transparente. La receta original se hace sólo con mantequilla, pero a mi tía le gusta darle un pequeño toque español. Reservamos
Cuando hemos preparado la masa, hemos usado tres yemas, ahora montamos las claras añadiendo una pizca de sal.
Mezclamos la cebolla con el queso Emmental
Incorporamos las claras con cuidado y con movimientos envolventes.
Sacamos la masa del frigorífico, la extendemos y cubrimos con ella un molde que previamente hemos engrasado con matequilla.
Vertemos la mezcla de cebolla y metemos al horno, previamente precalentado a 180º. Dejamos hornear 30' aproximadamente.
Mientras se horneaba seguimos con nuestra partida de cartas, y en media hora....




¡Estupenda!
¿Os apetece probarla?
La cajita da las gracias tía Nina, yo también se las doy, a través de esta pareja que son lo mejor de lo mejor. Chicas, os quiero :).

Bon appétit

En este juego titulado "En casa de mis amigas" participamos los blogs:

Y yo misma ;)

10 de diciembre de 2013

Raviolis de berza con alioli

servir

Hace unos días, paseando por el centro de Madrid, y cuando digo centro me refiero al centro puro y duro de esta maravillosa ciudad: Sol, Montera, Gran Vía…  cuando decidimos pararnos precisamente en Montera esquina a Gran Vía frente a uno de  los muchos carritos que te invitan a probar el aceite de cuatro variedades de aceituna y, por supuesto, probamos. No vendían aceite, tan solo te invitaban a coger pan e ir mojando en los cuencos que contenían las variedades de los distintos zumos de aceitunas: hojiblanca, cornicabra, picual y arbequina. En los carritos, un eslogan: Toda una experiencia en las cocinas del mundo.

¿Por qué cuento esto? Sencillamente me pareció fantástico. Entre otras razones, porque había recibido un obsequio de aceites Montes de Toledo de aceitunas cornicabra y me pareció que era cosa de magia. ¿La casualidad existe?... Es cuestión de opiniones y no seré yo quien pretenda filosofar con la pregunta, eso se lo dejo a mi amiga Rosa.

Ya conocía el aceite de cornicabra, tesoro de los montes de Toledo, del que seguramente en algún momento alabé sus valores. En esta ocasión,  me aprovecharé un poco de las palabras de la D.O. Montes deToledo.

Me encanta su expresión “embotellamos salud” para regalar a los amigos. Una suerte, para mí, formar parte de ese grupo que tiene en su casa tan preciado regalo.

aceite-,ontes-de-toledo

Este aceite posee un porcentaje elevado de ácido oleico y antioxidantes, especialmente polifenoles que previenen enfermedades cardiovasculares, enriquece y fortalece células en su lucha contra la vejez.

Un aceite  inconfundible por su inigualable sabor. Su versatilidad le convierte en buen aliado de los pescados blancos, ensaladas, caza, y desde luego hace buena pareja con el chocolate.

Precisamente por su sabor no he querido complicar este plato, ni mucho menos encarecerlo, tan solo disfrutar del aroma y sabor que, si cierro los ojos, me transportan un poquito a mi tierra: Galicia.

Ingredientes:

- Unas hojas de berza (esta fala galego)
- 100g de lacón cocido
- 2 puerros, la parte blanca y en juliana
- 3 dientes de ajo
- Pimentón
- 30g de queso tierno
- 1 yema pequeña (o media grande)
- Sal
- Y por supuesto, aceite rico, rico, de los Montes de Toledo.

Tan solo utilizo la parte verde de las hojas de la berza. Después de pasar por una ducha de agua fresca y limpia, corto las hojas lo más parecido a un rectángulo del que sacaré las tiras para hacer los raviolis.

Cuezo las tiras al vapor y, las reservo.

lacon+-berza

El puerro pasará un buen rato en una sartén, con aceite MdT, a fuego muy lento hasta que esté bien pochado y, por supuesto, tierno. Lo reservo al igual que el aceite.

ajos+puerro-en-juliana

En otra sartén, pongo otro poco de aceite y un diente de ajo picadito. Cuando empieza a dorarse, añado el lacón picado en pequeños trozos y un poco de pimentón picante, como una cucharilla de café. Remuevo, apago el fuego y reservo.

el-lacon

Preparo los trocitos de queso y… empieza lo divertido: el montaje.

Tan sencillo como hacer una cruz con dos tiras de berza y poner en el centro, unas tiras de puerro, encima una cucharita de lacón, trocito de queso y algo más de puerro.

Ahora a cerrar los raviolis. Fácil, tan sencillo como ir tapando el relleno con la berza pero, contrapeando, como si de un cruzado mágico se tratara.

el-montaje

Les doy una fritura muy ligera en el aceite sobrante de freír los puerros y los coloco en una fuente.

raviolis

Ahora la salsa “alioli”.

En un mortero la yema, un diente de ajo, pizca de sal, una cucharita de pimentón dulce y aceite, la que admita.

pimenton

Con el mazo voy mezclando, sin prisa pero sin pausa. El aceite a pocos, sobre todo al principio, muy poco a poco, y a mezclar con el mazo intentando no perder el ritmo. No se añade más aceite hasta que el anterior no esté completamente incorporado.

Cuando el alioli toma forma de bola y abraza por completo el mazo del mortero, estará listo.

alioli-terminado

En una fuente de horno con el fondo un poco aceitado, coloco los raviolis que corono con una cuchara de salsa. Listos para el horno.

alioli

El horno estará caliente a 190º, fuego arriba y abajo y con la bandeja en la parte alta. El tiempo dependerá de cada horno, pero estarán listos enseguida, en cuanto la salsa empiece a dorarse un poco.

emplatado-2

Para servirlos nada más sencillo que unas rodajas de patatas hervida, algo de ajo frito, un hilo de aceite crudo y una ligera lluvia de pimentón.


emplatado

Espero que os guste.



6 de diciembre de 2013

Cesto contento

tapa-3

Pensé, antes de probarla, que no merecía ser publicada. Después de probar, ni lo dudé, se merecía una oportunidad.

Los ingredientes sencillos: salvo la fruta, muy de temporada, lo demás está todo el año, no sólo en el mercado, sino también en la nevera.

tapa-1

En este caso los higos son frescos, fuera de temporada se pueden sustituir por higos en almíbar. He probado con higos a la sidra caseritos que tenía en casa y queda igual de rico, no tan fresco, pero sabroso.

Ingredientes para 4 tapas:

- 2 higos (1 amarillo + 1 morado)
- 1 rebanada de pan de molde
- Queso crema de cabra
- Sal en escamas

Enciendo el horno a 180º

Aplasto la rebanada de pan con el rodillo hasta el aburrimiento. Corto los bordes para dejar un cuadrado, o por lo menos lo intento, y de éste saco 4 cuadraditos a los que les doy un corte en las cuatro esquinas como si fuera hacer un molinillo de papel ¡Ah! Qué juguete más económico de mi infancia… Bueno sigamos que se me va el tiempo en recuerdos.

Con el pan recortado “relleno” los huecos de una bandeja para magdalenas pequeñas, en este caso tan solo cuatro de ellos. Antes de poner los molinetes una pequeña lluvia de aceite. No se pegan, pero por si acaso.

Los meto al horno unos 10 minutos, eso sí, sin perderlos de vista.

Mientras, pelo los higos,  los parto a la mitad y reservo.

Preparo la vinagreta:

- Aceite de oliva virgen extra
- Tabasco rojo
- Reducción de Pedro Ximénez
- Mermelada de ciruelas prunas

Mezclo bien y reservo

Los cestillos molinillos ya están listos para rellenar.

Primero el medio higo, sobre ellos una quenella de queso de cabra. La vinagreta justo en el momento de servir la tapa, así el cestillo no perderá el crujiente. Sobre la vinagreta, unas escamas de sal, esta vez Maldon…, y listos para disfrutar.

tapa-2

Una mezcla sencilla pero rica y que desde luego creo que merece la pena compartir. Tan fácil que ni fotos necesita... tampoco tengo :).

Espero que os guste.