29 de septiembre de 2015

Ovilladas


Ha sido muy divertido preparar esta entrada o aperitivo, claro que, como te comas más de dos, de aperitivo nada de nada.

Entre sus ingredientes hay dos que me entusiasman, nueces de California y galletas Ritz. Y es por eso que he querido que compartieran protagonismo, y ya se sabe que nueces con queso… saben a beso. Hasta aquí la cosa iba bien, pero como igual podía quedar un poco plano pensé que había que añadir algo que le diera ese punto de alegría y protagonismo justo, con moderación claro, guindilla roja fresca. ¿Qué más? Algo verde… ramita de perejil y algo que ligue este reparto ¡huevo! 

Ingredientes:

100g de nueces
- 50g de galletas Ritz
- 50g de queso mozzarella
- 50g de queso cheedar
- 1 huevo
- Ramita de perejil
- ½ guindilla roja fresca

Todo dentro del procesador de alimentos, controlando que no se haga una pasta, quiero que se noten las nueces y las galletas.


Hago bolas ¿tamaño? Al gusto, estas parecían albóndigas. Dejo que se enfríen un poco antes de su “rebozado”.


El rebozado:

- 100ml de aceite
- 100ml de agua
- Sal y…
- Harina la que admita, aproximadamente unos 300g.

Y sí, la que admita, ya que depende mucho del tipo de harina que utilicemos.

Amaso bien los ingredientes hasta que la masa esté suave y bien trabajada. Dejo reposar la masa, bien envuelta en film, toda la noche en el frigo. Y si en este reposo la masa ha soltado mucho aceite querrá decir que habremos echado poca harina y que le ha faltado amasado.

Para estirar la masa enharino la encimera y hago tiras de masa de unos 3cm de ancho, porque al ir poniéndolos sobre mi “albóndiga” irán estrechando un poco. Según voy colocando la tira de masa pillo siempre un poco de la masa ya colocada, para que se vaya pegando y no queden huecos sin cubrir.

Al terminar, y con mucho cuidado, abrazo un poco con las manos toda la masa para que se termine de pegar bien pero sin que pierda su forma en ningún momento. 

Y otra vez al frigorífico para que endurezcan un poco.


Solo falta la fritura, aceite de oliva virgen “a estrenar” bien caliente y con cuidado para que no se rompan ni se salga el relleno. Voy friendo hasta que están bien doraditas. Dejo escurrir sobre papel de cocina.

Para acompañar he preparado una salsa con pasta coreana picante y miel de acacia. Deliciosa mezcla.

20 de septiembre de 2015

Empanadas de plátano maduro "Nicaragua - cocinas del mundo"


Septiembre, mi mes favorito, le toca elegir a lacajitadenieveselena y ha elegido bien, Nicaragua,  su capital Managua, y lo escribo porque me parece un nombre precioso Ma-na-gua, es o no es bonito.

Nicaragua tiene un plato principal típico, el gallo pinto, una mezcla elaborada con arroz y frijoles rojos. Su origen viene de los esclavos africanos que por falta de alimentos, como de variedad de ellos, hicieron esta mezcla. Como en muchos otros países centroamericanos el maíz se cultiva en el territorio desde hace milenios, pero, como digo siempre, no me voy a extender más en contar cosas de este país, la internés está llena de información que no tiene sentido resumir en dos o tres párrafos. Para mí lo mejor es leer tranquilamente y descubrir, entre otras muchas cosas interesantes, que durante años fue territorio español.

Siempre me cuesta decidirme por un plato, leo y leo, y desde luego encuentro muchos que me gustan, pero a veces los ingredientes no son siempre comunes para nosotros y me echa un poco para atrás. Además esta vez no quería utilizar ninguna parte del coco,  por eso elegí dos, uno con yuca y otro con plátano macho, y sí, hice los dos, y me cuesta elegir uno pero hay que hacerlo…

Ingredientes:

- 2 plátanos macho muy maduros (piel amarilla)
- Mantequilla
- Aceite (optativo)
- 2 chalotas
- 1 diente de ajo
- 1 pimiento verde
- ½ cebolla
- 1 tomate
- Un manojo de cilantro fresco
- Salsa Perrins
- 300g de carne magra picada 
- Sal

Los plátanos tienen que estar muy maduros, los míos eran verdes pero al cabo de varios días fuera del frigo su piel se puso amarilla como los girasoles.



Corto las dos puntas y luego los troceo en dos o tres pedazos cada uno, con piel incluida, y los pongo a cocer con abundante agua hasta que la piel empieza a rajarse.

Mientras van cociendo preparo el sofrito. En la sartén pongo la mantequilla y un chorrito de aceite para que no se queme y añado la chalota, la cebolla, el ajo y el pimiento, todo bien picado. Cuando está a medio hacer añado el tomate picado y escurrido de su agua. Dejo hacer a fuego lento.



Cuando está bien hecho añado la carne que he picado a mano, de este modo es más fácil la mezcla con el sofrito. Por ultimo añado el manojo de cilantro bien picado y un chorro de salsa Perrins. Retiro del fuego y dejo enfriar.

Con el plátano pelado hago un puré, pero aplastando bien con un tenedor, no con máquina, y dejo enfriar.

Solo falta el montaje.

Cojo una cucharada de plátano y lo aplasto con las manos mojadas en agua para que no se pegue a ellas, en el centro coloco un poco del relleno y con cuidado cierro la empanadilla. Repito hasta terminar con los ingredientes.



Hay que esperar a que la parte exterior se seque antes de freírlas.

Abundante aceite en un cazo o sartén, cuando está caliente voy friendo de dos en dos para que no baje la temperatura, y una vez fritas las dejo escurrir sobre papel de cocina.

Y ya están, listas para disfrutar acompañadas con una salsa que he preparado con tomate frito casero picante + chorro generoso de ketchup + chorro de mostaza suave + mayonesa = mezcla perfecta para acompañar estas deliciosas empanadillas nicaragüenses.

No sé qué país nos espera en la Ñ, pero Elena y Nieves han sabido elegir muy bien, buen país con espléndida gastronomía para seguir aprendiendo y sobre todo, seguir viajando con una maleta llena de sabores.

Toca despedirse hasta octubre, en ese mes viajaremos 

16 de septiembre de 2015

Sepia rehogada con patatas " Las mejores recetas de mi madre de Joan Roca"



Según el libro “Las mejores recetas de mi madre de Joan Roca hay 9 pasos, y yo me he saltado dos ¿Por qué? Porque yo compré la sepia limpia, lo que hace imposible añadir al guiso lo que, según J.R., los entendidos llaman “salsa”. Una sustancia cremosa que se encuentra en sus órganos reproductores. Realmente no sé cuánto sustancia de más añade esa parte de la sepia, pero sin ella el plato queda fantástico.

Vamos con los ingredientes:

1 sepia grande
1k de patatas
2  cebollas
2 tomates
Perejil
½ cabeza de ajos
1 hoja de laurel
20g de chocolate a la piedra
1dl de vino blanco
Aceite
Sal y pimienta blanca

En cazuela de hierro colado (eso pone el libro), pongo el aceite junto a la cebolla cortada muy fina, y cuando empieza a dorarse añado los ajos, también muy picados. Unas vueltas más y momento para añadir el laurel, par de vueltas y los tomates sin piel y rallados. Dejo hacer hasta que casi no queda líquido.

Ahora el vino blanco, como no tenía a mano he utilizado un Pajarete oloroso de Málaga,  dejo reducir.

Añado la sepia cortada en trozos regulares, tapo la cazuela y dejo que se haga en su propio jugo.

A media cocción añado las patatas “escachadas” en trozos irregulares, un poco de sal y a tapar para que siga cociendo a fuego lento. Si es necesario se puede añadir un poco de agua, yo lo hice.

Ahora a preparar la picada con un par de dientes de ajo, perejil, “la salsa” si alguien tiene, y una pastilla de chocolate. Disolver con un poco de caldo de la cazuela, añadirla al guiso y dejar que termine la cocción.

Es el momento para rectificar de sal si es necesario, en mi caso, no fue necesario.

Como bien dice J.R., un plato extraordinario, y yo digo, buena elección Carmen.



También cuenta el autor que hay quien prepara el plato con pulpo, me parece una opción espléndida, si tenemos en cuenta mis orígenes.

La cocción se hace tapada para que la sepia se haga en sus propios jugos, lo que aporta un sabor maravilloso a las patatas.

Añade una sugerencia que me habría encantado si, como bien dice, estuviéramos en primavera. Añadir un par de puñados de guisantes sin dejar que se cuezan demasiado.



Y hasta aquí este plato de sepia rehogada con patatas, un lujo que os recomiendo.

Y ahora a visitar a mis compañeros y seguir disfrutando de esta página de un pequeño pero gran libro.


2 de septiembre de 2015

Alta repostería... no es



Aunque parezca una contradicción soy más de salado que de dulce. Me gusta más hacer un rico guiso que una tarta, evidentemente con los postres me lo paso pipa, sobre todo con esos donde las medidas no son imprescindibles y sin embargo los resultados son más que aceptables, esta es la prueba visible del resultado de este sencillo pero sabroso invento.

Ingredientes para la base:

Bizcocho (este de calabaza)
Mantequilla
Nueces


Con todo bien triturado forro el fondo de un molde desmontable. Cuezo en el horno a 180º unos 15 minutos.

Relleno:

2 Plátanos maduros
Mantequilla
1 sobre de flan (seguir instrucciones)

Dejo hacer los plátanos en rodajas en la mantequilla hasta que estén algo doraditos y los coloco sobre el fondo de “bizcocho” ya cocido y frío.


Preparo un flan de esos de aquí te pillo aquí te mato, el mío de Potax, no es por hacer publicidad pero ha cumplido a las mil maravillas. Vuelco sobre los plátanos y listo para el frigo hasta que esté perfectamente cuajado.


Mientras preparo unas migas con otro trocito de bizcocho, eso sí, con aceite y mantequilla a partes iguales. Bien frita las reparto por la superficie del flan que ya estará bien cuajado.


A ver, alta repostería no es, pero rica estaba un rato y largo.

Más fácil imposible, espero que os guste.

¡Ah!  Se me olvidaba, por encima a modo adorno unas cerezas asadas.