30 de marzo de 2016

Crackers de semillas de amapola

Estos crackers, son el resultado del ingrediente secreto que saqué del saco de las sorpresas. Bueno, sorpresa relativa...


El 27 de febrero nos reunimos unos cuantos amigos en ¿Quedamos a comer en Madrid?, y allí surgió hacer una receta con el ingrediente invisible, y ¿por qué ingrediente invisible? Muy sencillo. Cada uno de nosotros llevaba una bolsita con un ingrediente dentro, el que quisieras, no importaba ni tamaño, ni precio, ni forma, ni envase, ni na de na, tan solo que la bolsa llevara algo dentro, y según llegabas ¡Hala! al saco. Allí permanecieron hasta el final de la comida, momento en el que otra vez el saco  volvió a ser protagonista.

Cada uno de los asistente teníamos que meter la mano y sacar una bolsa, que no fuera la nuestra, evidentemente ;)

Y... ¿Para qué? tan sencillo como esto, es decir, como esto de hoy, una entrada con una receta con el ingrediente que te tocara en suerte ¡Semillas de amapola! que al principio de la juerga había dejado mi muy querida amiga Mar. Y hasta aquí, la historia.

Ingredientes:

- 60g de semillas de amapola
- 6 cucharadas de agua hirviendo
- 250g de harina integral
- 1/2 cucharita de bicarbonato sódico
- 1 1/2 cucharita de sal
- 1/3 de cucharita de pimienta negra recién molida
- 6 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- 1 cucharada de sirope de agave) 
- 1 hueevo ligeramente batido
- 60g de hinojo finamente picado


Pongo en un cuenco las semillas de amapola y sobre ellas vierto el agua hirviendo. Dejo reposar hasta que enfríe.

Tamizo los ingredientes secos  y añado todos los demás que mezclo con una cuchara de madera hasta que tengo una mezcla espesa. Paso a la encimera y amaso ligeramente, formo una bola.

Enciendo el horno a 220º.

Sobre la encimera ligeramente enharinada, extiendo la pasta hasta tener un grosor de unos 3mm aproximadamente. Con un corta pastas de unos 5 o 6cm de diámetro voy cortando los crackers y los voy colocando sobre una bandeja de horno sin engrasar. Cuando ya están todas las pincho con un tenedor.

Las cuezo en el horno hasta que estén un poco doradas, unos 10-12 minutos. En mi horno con 10 ha sido suficiente.

Ahora toca lo mejor, preparar un aperitivo con algunas de ellas.



En el fondo una ligera capa de queso crema. Encima una generosa cantidad de unos rillettes de cerdo (que os contaré en breve) y para alegrar el bocado, una cucharita de una vinagreta de mango con hinojo y una pizca de guindillas de colores.

Son estupendos para tomar con quesos, patés, mantequilla, en fin, para lo que os guste, porque además, se conservan estupendamente dentro de algún recipiente hermético.

29 de marzo de 2016

Bocadillo de "pan bao de fresas"



Hacía tiempo que andaba detrás de este pan bao, y no podía encontrar mejor ocasión para atreverme con él que el  I Concurso de Fresas de Europa para blogueros. 

No tenía pensado que el pan llevara color, pero…

Ingredientes para el pan bao:

- 200g de harina de repostería
- 100g de líquido, 5 fresas + 1 cuchara de agua
- 5g de levadura fresca
- 2g de sal
- 10g de azúcar

He sustituido el líquido por 5 fresas bien trituradas y una pizca de agua, la cantidad necesaria para llegar a los 100g de peso, en mi caso una cucharada.

Pongo todos los ingredientes en un cuenco y mezclo bien hasta que todos estén bien integrados. Al principio resulta una masa bastante seca, pero después de amasar durante unos 8 o 10 minutos se convierte en una masa bastante suave. Dejo reposar durante 45 minutos. No tiene que doblar su volumen.

Mientras preparo las Fresas de Europa que formarán parte del relleno del “bocata con pan bao”, estas aportarán un toque jugoso y con un punto ligeramente ácido.



Corto en láminas 4 fresas hermosas. En una sartén cubro el fondo con: 1 cucharada de azúcar + 1 cuchara de vinagre de Jerez. Encima las rodajas de las fresas. Dejo cocer todo junto, a fuego lento, hasta que el vinagre evapore la mayor parte de su acidez. Tampoco demasiado, no quiero un puré. Retiro las fresas y reservo.

En otro cuenco preparo una sencilla salsa: 1 cucharada de queso cremoso + 1 cucharada de mayonesa. Mezclo bien y reservo.

Preparo los panes:

Corto la masa en 6 trozos y boleo hasta obtener como 6 pelotas de golf. A tres de ellas las aplasto con un rodillo y doblo sobre sí mismas pero poniendo, a modo relleno, un trocito de papel de horno, así evito que se pegue al cocer. Tapo con un paño limpio y dejo reposar un mínimo de 30 minutos.



Frío unas patatas para acompañar a este rico bocata.

Sobre un recipiente con agua al fuego, coloco el cocedero de vapor de bambú. Sobre el fondo de cada recipiente, para que no se peguen los panes, un trozo de papel de horno lleno de pinchazos para que pase el vapor. Coloco los panes, tapo y cuezo durante 10 minutos.



Mientras, preparo la carne, en este caso vacío, que hago a fuego fuerte y el tiempo justo para que no quede hecha una suela. Corto en tiras justo en el momento de servir el bocata.

Retiro los panes, abro a la mitad y sobre la parte inferior pongo un poco de la salsa de queso con mayonesa, encima dos o tres rodajas de fresa, encima las tiras de carne y una rodajita de piparra vasca.


Y nada más, solo queda disfrutar con este “bocadillo de pan bao con fresas”, todo un placer.

27 de marzo de 2016

Ratatouille en empanada




Creo que soy una de las cientos de miles de personas del mundo mundial que se enamoraron de una rata muy lista, Remy, del torpe Alfredo Linguini, del tragón Emile, de Anton Ego crítico gastronómico, de Colette, la única chica del grupo, hasta de Skinner, que a pesar de su aspecto siniestro me resultaba simpático, y de Auguste Gusteau, inspiración culinaria de Remy. En fin, una delicia de película que forma parte de mis animaciones favoritas. 

La ratatouille es una especialidad francesa originaria de la ciudad de Niza, la región de Provenza, que Remy debió preparar magistralmente para hacer revivir al severo y elitista Ego.
Cuando el grupo de amigas decidimos hacer una reunión con platos de cine, no tuve dudas, esa era mi película y mi plato.

He revisado mis libros, he buscado en la internés, y como siempre, no hay dos rataouilles iguales, solas, con carne, con queso, con pasta, no sabía por cuál decidirme, total, que después de mucho pensar y pensar pues pensé… yo no voy a ser menos, y aunque voy a intentar ser lo más fiel posible a lo que yo creo que es la receta original, me tomo la licencia, con el permiso de los puristas, de hacer “mi empanada ratatouille”. Espero que cumpla las expectativas.

Ingredientes:

- 1 berenjena
- 1 calabacín
- 1 pimiento rojo largo
- 1 pimiento verde
- 4 tomate
- 1 cebolla pequeña 
- 2 dientes de ajo 
- Hierbas de Provenza 
- Aceite de oliva 
- Azúcar

La berenjena bien limpia, cortada en rodajas y con sal, la dejo en un recipiente con rejilla para que pierda un poco el amargor. Antes de cortarla en cubos la lavo bien para quitar la sal que se haya podido quedar pegada. 

Lo mismo con el calabacín, bueno, sin dejar reposar con sal, solo lavar y cortar en cubos. 

Los pimientos, quitar las pepitas y cortar en rodajas.

La cebolla en juliana, que también utilicé porque no me imagino una empanada sin cebolla, bueno... sí, las dulces ;)

Los tomates no iban a ser menos, en rodajas y bien pelados. A estos les añadí por encima una pizca de azúcar.

Dos dientes de ajo y un par de ramas hermosas de perejil, bien picado, no machacado y reservo para el final.

Fui friendo todas las verduras por separado, y escurriendo bien el aceite.

Solo faltaba mezclar  y añadir las hierbas ¡menos el tomate! Que reservé para ponerlo encima de las demás verduras sobre la empanada.



La masa se puede utilizar la que cada uno quiera, yo a la mía le añadí un poco de las hierbas provenzales para que hiciera juego con el relleno, y lista para montar.

Masa bien estirada, sobre el fondo una fina capa de tomate frito casero, encima la primera parte del ratatouille, y por encima las rodajas de tomate. Por último, y bien repartido, el perejil con el ajo.



Tapar con el resto de la masa, pintar con huevo y al horno. 180º, con fuego arriba, abajo y sin aire. Durante unos 30-35 minutos, pero ya sabéis que siempre depende del tipo de horno de cada uno.



Una forma diferente de comer esta deliciosa mezcla de verduras que no deja indiferente a nadie.

Espero que os guste.

23 de marzo de 2016

Suquet de caballas "Las mejores recetas de mi madre de Joan Roca"




Empezaré diciendo que mi suquet de hoy para el "Reto Las mejores recetas de mi madre de Joan Roca" elegido por Rosalía, no lleva caballas, lleva Trachurus murphyi, que visto así suena impresionante, y realmente lo es.

Lo cierto es que después de buscar en tres pescaderías las caballas, y no encontrarlas,  me decidí por unos buenos chicharros, y que queréis que os diga, que el resultado ha sido sencillamente espléndido.

Este plato se elabora en toda la Costa Brava, con diferentes pescados y con alguna que otra variante,  como añadir patatas, evidentemente dejándolas cocer un rato antes de añadir el pescado.

La elaboración es muy sencilla pero el resultado, sin duda, es de lo más agradecido.

Ingredientes:

- 1k de caballas muy frescas
- 2 tomates rallados
- 1/2 cabeza de ajos
- Alioli cortado
- Agua o caldo de pescado
- Aceite de oliva
- 1 cucharada de pimentón dulce
- Pimienta blanca
- Sal

Según la receta de Montserrat, las caballas se ponen enteras, pero yo utilicé los lomos bien limpios de los chicharros.

En una cazuela de hierro con un generoso chorro de aceite pongo los ajos laminados, y antes de que se doren demasiado añado el tomate rallado(1) y la cucharada de pimentón, mezclo y dejo que se haga unos minutos.



Ahora es el momento de añadir el pescado, salpimentado, y el caldo de pescado(2)  o el agua.
Dejo cocer a fuego fuerte hasta que el pescado esté cocido, unos 4 o 5 minutos.



Ahora toca el alioli cortado(3) por encima, servir y acompañar con pan porque realmente es un plato para mojar pan sí o sí.

Y para no perder las buenas costumbres, nos vamos a visitar a las "Súper Rockeras" de este sabroso reto.





(1) El tomate rallado lo he sustituido por un bote de fritada Suflí, eso sí, bien troceadito todo su contenido.

(2) El caldo de pescado no fue de pescado, aunque tenía en el congelador no me acordé de el a tiempo, así que como estaba haciendo caldo de carne casero para “sopita rica” ese añadí y creo que no ha desmerecido para nada a este plato.


(3) El alioli cortado es sencillo, tan solo unos cuantos ajos con un poco de sal, bien majado en el mortero y cuando están hechos una pasta se añade un buen chorretón de aceite de oliva y listo.

20 de marzo de 2016

Kulich o pan de Pascua "Rusia - Cocinas del mundo"



Antes de saber a qué país viajaremos yo ya imagino aquellos que empiecen por la letra correspondiente, claro que casi nunca acierto, aunque esta vez algo me decía que iríamos a Rusia ;)

Bien, Nieves y Elena no me han defraudado, viajamos a Rusia con su cajita, un país donde no se si existe la ensaladilla rusa o los filetes rusos, y lo digo completamente en serio. Por lo menos la que escribe no ha encontrado referencias a esas dos elaboraciones que parecen tan nuestras.

Después de muchas paradas en libros y en la internés elegí mi receta, y la hice, y me equivoqué de tipo de levadura, y salió, vaya que si salió, y… ¿qué salió? Un ladrillo, perfecto de forma pero mi moral por los suelos. Me puse a pensar si la repetía o si hacía alguna de las otras dos que tenía en el cajón. Ya desde el principio  había dudado cuál de las tres hacer y me decidí por la más laboriosa, pero la que más me apetecía probar. Así que con todo preparado para meterme entre harinas para hacer la segunda elegida me pregunté ¿me va a poder una levadura?  ¡NO! Hasta ahí podíamos llegar, y me puse a repetir mi primera elección.


Un Kulich, una torta de pan de Pascua, tradicional de la iglesia ortodoxa rusa de la época de los zares que se sigue preparando para celebrar el Sábado de Gloria. No es este el único dulce festivo que se prepara, pero este ha sido mi elegido. Una torta, o más bien un bollo, que me recuerda, y mucho, a un panetone italiano  o a un rico brioche.

Antes de escribir todos los ingredientes quiero aclarar que yo hice tan solo la mitad por si las moscas… pero os pongo los ingredientes que ponía la receta en la que me he basado.

Ingredientes:

- 750g de harina de fuerza
- 350ml de leche
- 250g de mantequilla
- 200g de azúcar
- 5 huevos
- 20g de levadura de panadero (liofilizada)
- 50ml de ron
- 1 cucharita de vainilla
- 80g de uvas pasas (he utilizado rubias)
- 80g de almendra cruda (que he tostado)
 -80g de frutas escarchadas

Una puntualización: aunque utilicé la mitad de cada uno de los ingredientes, diré que, 375g de harina, en mi caso, no fue suficiente, necesité por lo menos 200g más.

Lo primero fue disolver la levadura en la mitad de la leche tibia que dejé reposar 10 minutos y las pasas en un cuenco con el ron.

En otro cuenco puse 125g de harina bien cernida a la que añadí el resto de la leche, también tibia, bien mezclado. Añadí la levadura, mezcle bien. Cubrí con plástico y dejé reposar 30 minutos lejos de las corrientes.

Mientras separé las yemas de las claras.

Las yemas las batí a conciencia junto con el azúcar. Mientras, monté las claras bien firmes.

Cuando las yemas y el azúcar estuvieron bien montadas añadí la vainilla y el ron de las pasas y terminé de mezclar.

Añadí luego el prefermento que tenía reposando a las yemas y mezclé bien, sin batir.

También incorporé las claras a pocos y seguí mezclando con movimientos envolventes.

Es el momento de añadir la mitad de la harina y mezclar bien con el resto.

Dejé amasar durante 10 minutos en la Kichen, hasta que la masa estuvo bastante elástica. En ese momento, y a pocos, fui incorporando la mantequilla hasta que esta estuvo completamente incorporada a la masa.    

Embadurné con aceite un bol amplio, bolee la masa un poco y la puse dentro del bol, primero cubierta con un plástico y después con un paño. Dejé reposar durante hora y media.

Pasado el tiempo, cuando la masa a doblado su volumen, la saco del molde, le quito todo el gas y amaso un par de minutos. Coloco las pasas, que previamente he enharinado, y el resto de las frutas con las almendras alrededor de la masa, de forma que mientras amaso las voy incorporando. Le doy forma de bola y al molde.

El molde debe ser redondo y alto. He leído que es cilíndrico y alto, debido a que los rusos reciclaban los botes de conservas, que bien engrasados y cubiertos con papel eran el “molde perfecto” para los kulich, yo he utilizado uno que al no ser  suficientemente alto, me he limitado a levantar sus paredes con papel engrasado que forraba todo su interior. Tapo  otra vez con un paño y dejo reposar hasta que casi llega al borde.

Mientras enciendo el horno a 180º.

Este ha estado dentro del horno 40 minutos y ha terminado la cocción a 175º.

Ya fuera del horno dejo que enfríe 10 minutos sobre una rejilla. Quito el bollo del molde y dejo que termine de enfriar por completo sobre la rejilla.

Solo falta el glaseado para cubrir el kulich.


Clara de huevo, azúcar glas y unas gotas de limón, no medí las cantidades, pero tiene que quedar como una crema ligera. Por encima de este unos trocitos de las mismas frutas que lleva dentro y listo.

Queridas amigas, Nieves y Elena, en el fondo estoy encantada, ha merecido la pena repetir este kulich, no me arrepiento “del trabajo” realizado, es más, creo que repetiré en breve.

Viaje ligeramente accidentado, pero bien aprovechado y con final feliz, felizmente sabroso y goloso. Ahora a esperar a ver que nos depara el mes de abril de la mano de la dulce Mar.

Y no olvidéis...


13 de marzo de 2016

Royal con gulas y surimi



Se supone que este plato, en versión original de los "Hermanos Torres" lleva angulas, pero está claro que mi bolsillo ni de broma da pa tanto. Pero la idea me gustaba muchísimo, quedé tan enamorada de ella que pensé, total… qué más da… con lo ricas que están las gulas con surimi al ajillo… Y eso hice y fue un triunfo en la comida de reyes.

Es fundamental tener un buen caldo, pero bueno bueno, vamos, lo que se llama un fondo de lujo, y yo lo hice.

Caldo de congrio: 

- 1 congrio
- 2 cebollas
- 1 puerro
- 1 zanahoria
- Apio, hinojo

Rehogo ligeramente las cebollas, el puerro, la zanahoria, el hinojo y el apio, en blanco, como dicen ellos, cubro con agua, añado la sal y dejo hervir unos 20 minutos. Cuelo el caldo y listo.

Preparé 8 raciones para las que utilicé:

- 600ml del caldo de congrio perfectamente colado
- 3 huevos L o XL
Las medidas para la royal son: por cada 200ml de caldo un huevo grande. Batir para mezclar muy bien y listo.

Repartí el líquido en 8 cazuelitas de Le Creuset. Preparé el baño María en una cazuela amplia, no demasiado alta y con tapa. Cuando el agua empezó a hervir puse las cazuelitas (de 4 en 4) y tapé la olla. Deje dentro unos 6-7 minutos. El agua no tiene que hervir en ningún momento, es decir, no tiene que hacer chup-chup mientras las royal están dentro.

Para las gulas con surimi:

4 paquetes de gulas de las buenas
12 palitos de surimi
3 dientes de ajo muy picadito
½ guindilla fresca.

Mezclo las gulas con el surimi, las barritas las he partido a la mitad a lo largo y después cada mitad en tirillas, salpimiento un poco y reservo.

En una sartén amplia con aceite de oliva virgen extra, salteo el ajo sin que se dore, añado las anillas de la guindilla y las gulas con el surimi. Dejo que se haga bien, y que se haga bien quiere decir que este todo muy caliente y fritito.

Reparto la fritura sobre la royal de caldo, pongo la tapadera y listo para servir.

Una entrada alucinante, unas gulas con surimi que hicieron las delicias de todos los comensales. Que repetiré el plato seguro, que lo haga con angulas... nunca se sabe... ya se verá…

Mientras, me toca preparar otras raciones para el próximo sábado y quedar como una reina.

6 de marzo de 2016

Sopa de pan con almejas


Esta sopa me recuerda siempre a Mami. Y me recuerda a ella porque no olvido su cara  y sus palabras “que barbaridad, no tendrías nada mejor que hacer que una sopa de pan para esta noche…” Y es que la hice por primera vez para una cena de Nochebuena, pero es francamente deliciosa. Yo le dije "Tranquila, tu pruebas, y si no te gusta no pasa nada…" y ella, que era de platos súper maravillosos para los día de celebraciones, la probó, y le encantó. Esa noche gané yo, vaya si gané, Mami repitió y su cara era el vivo reflejo del disfrute y del tener que admitir que había perdido su “batalla”.

Ingredientes:

- 1 hogaza de pan del día anterior en rebanadas y tostadas.
- 3 dientes de ajo
- ¾ k de almejas terciadas
- 1l de caldo de navidad Aneto + 1l de agua
- 1 cuchara generosa de Pimentón dulce de la dalia
- Sofrito: 1 puerro + ½ pimiento rojo + ½ pimiento verde

Primero doro un poco los dientes de ajo con aceite de oliva en el mismo recipiente donde cocerá la sopa. Los retiro y reservo.

Ahora, en el mismo aceite preparo el sofrito y cuando está bien pochadito añado los dientes de ajo, el pan y el pimentón. Unas vueltas hasta que absorbe todo el aceite y es el momento de añadir el caldo. Dejo cocer a fuego lento un buen rato, una hora más o menos, removiendo de vez en cuando para que no se pegue.

Cuando el pan está bien cocido le doy unos buenos zarandeos con una batidora de mano para que los trozos, si queda alguno entero, se terminen de deshacer.



También es verdad, y esto es una manía, que yo no echo las almejas de golpe a la sopa, pongo en un recipiente aparte un poco de vino blanco y las abro. Y de este modo evito lo que ya me pasó una vez, que una de ellas esté llena de tierra negra y se cargue la sopa.

Y dejando aun lado los disgustos, añado las almejas con el agua que han soltado a la sopa, dejo cocer unos minutos y lista.

Un plato para quedar bien sin duda. Y si la quieres más humilde, para plato de diario, unas deliciosas chirlas y a bailar.